Energía solar en Fwaiacucaat

Vamos cerrando el año y en medio de las adversidades, se hace la luz: trabajamos junto a miembros de las comunidades de Fwaiacucaat y Fraga  para instalar energía solar a familias de la zona. La iniciativa fue posible gracias a donadores particulares.

 

Empieza la época de más calor del año y las temperaturas pueden ser abrasadoras en la región del Gran Chaco. La necesidad de agua, refrigeración y ventilación son mayores en estas fechas, por eso realizamos la instalación de paneles solares en hogares de la comunidad Nivaclé de Fwaiacucaat. Esta iniciativa fue posible gracias a donadores solidarios particulares de iglesias cristianas de Buenos Aires, que pusieron recursos a disposición para la comunidad de Fwaiacucaat y la comunidad de Fraga, Wichí. Trabajamos junto con el padre Juan de la parroquia Nuestra Señora de la Merced de Ingeniero Juárez y APCD, y los donantes de Buenos Aires y las propias comunidades que trabajaron incansablemente hasta que se hizo la luz.

Ya hace un mes se realizaron instalaciones en la localidad de Fraga, y hoy logramos terminar de instalar en la comunidad de Fwaiacucaat, en el Algarrobal, en el noroeste de Formosa. Todas las familias en ambas comunidades hoy disponen de energía eléctrica, limitada por supuesto a los paneles solares, pero para cargar celulares, para cargar computadoras, para poner un equipo de música, una pequeña herramienta manual, y en ambas comunidades también un pequeño freezer para poder tener hielo, para poder tener comida que pueda congelarse, presas del monte que puedan llegar a congelarse.

Anteriormente habíamos participado de una iniciativa similar en esta última comunidad. El mayor problema que enfrentan en la zona es que por su lejanía respecto a los demás pueblos no cuentan con tendido eléctrico, por lo que la energía solar, es una alternativa que brinda energía de forma constante y sustentable.

El equipo de APCD que viajó a Fwaiacucaat pasó la noche allí después de una larga jornada de trabajo junto a los miembros de la comunidad. “Ya están las luces prendidas, realmente es una alegría para cada una de las familias, y para nosotros también es una gran alegría, para APCD poder decir que estamos trabajando en un camino de energías renovables, sustentables, y de energías familiares” contó Pablo Chianetta, referente de APCD y miembro del equipo que realizó de las instalaciones.

A principios de este año, recibimos a representantes de Greenpeace también en Fwaiacucaat, una de las localidades golpeadas por la deforestación. El monte y las comunidades que viven en él, se ven marginadas ante el avance del desmonte, maquinarias que arrasan con la vegetación y desplazan comunidades, pero también dejan el suelo erosionado, la falta de vegetación impide la absorción del agua de lluvia, provocando inundaciones, alterando ecosistemas y haciendo que las comunidades padezcan aún más las altas temperaturas, contribuyendo con el cambio climático.

Un cambio en más de un sentido

Esta medida es una manera de renovar energías en más de un sentido, porque también movilizó a la comunidad, dio energía eléctrica, y un cambio en la vida diaria de los pobladores, ya que van a poder disponer de luz, energía para el uso de electrodomésticos o aparatos pequeños, contar con refrigeración en una época de temperaturas altas y estar comunicados para llamar al carro que llena los pozos de agua u otros servicios, como un hospital.

Así de transformadora es la unión de las personas por un mismo objetivo y podemos llegar mucho más lejos cuando se da más seguido. Ayudanos a que proyectos como este sigan prosperando. ¡Sumá tu colaboración ahora y hagamos que más personas tengan energía!

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